¿Quién tiene la culpa? 20 millones de personas endeudadas, «o sea digamos»

Captura de pantalla 2026-08-19 a la(s) 13.12.56

El creciente endeudamiento de las familias argentinas se convirtió en uno de los principales ejes de preocupación para organizaciones sindicales y sociales, que advierten sobre el deterioro de los ingresos y el uso cada vez más frecuente del crédito para afrontar gastos cotidianos. En ese marco, este jueves se realizará una movilización al Ministerio de Economía de la Nación, convocada por la Confederación General del Trabajo (CGT), las dos CTA y organizaciones de la economía popular.

Ignacio Bruno, secretario gremial de la Asociación de Trabajadores de la Universidad Nacional de La Plata (ATULP) y representante de la CGT en la región, explicó que el endeudamiento dejó de ser una cuestión individual para transformarse en un problema social. “Estamos a agosto de 2026 y al día de hoy tenemos 20 millones de personas en la República Argentina que están endeudadas”, señaló en su columna de Aire de Ribera.

Según los datos presentados por Bruno, alrededor de 14 millones de personas mantienen financiamiento mediante tarjetas de crédito, mientras que más de 11 millones recurren además a préstamos personales. A esto se suma el crecimiento de los créditos otorgados por plataformas digitales y proveedores no financieros. “Hay 6,7 millones de argentinos endeudados con proveedores no financieros, o sea, créditos sacados en aplicaciones digitales”, detalló.

El dirigente sindical puso el foco especialmente en el destino de esos créditos. A diferencia de otros momentos, en los que las tarjetas de crédito podían utilizarse para financiar la compra de electrodomésticos, viajes u otros bienes, actualmente una parte significativa del financiamiento se utiliza para cubrir necesidades básicas. “La gran mayoría es comida”, afirmó Bruno.

El fenómeno también alcanza a trabajadores que se encuentran por fuera del empleo formal, ya que «buena parte de quienes recurren a las plataformas digitales son trabajadores independientes, de la economía popular o informales, que no cuentan con la estabilidad de ingresos necesaria para afrontar el costo financiero de los préstamos».

Citando información del Banco Central de la República Argentina, indicó que en diciembre de 2025 el 9,3% de los créditos bancarios destinados a los hogares se encontraba en situación irregular, mientras que para mayo de 2026 ese porcentaje había trepado al 13%.

La situación también comienza a reflejarse en las decisiones de las entidades financieras. Bruno explicó que tanto bancos públicos como privados están restringiendo el acceso a nuevos límites de crédito debido al aumento de la morosidad. “El problema no es tuyo, el problema es que hay una mora tan grande que está complejo a la hora de cobrar”, planteó.

Pero dicho problema tampoco se limita a los hogares, porque pequeñas y medianas empresas, comercios y emprendimientos también recurren al endeudamiento para sostener sus actividades, pagar salarios, aguinaldos e indemnizaciones. Por ese motivo, la convocatoria busca ampliar la participación más allá de las organizaciones sindicales.

“Hay que desmitificar algo: endeudarse no está mal”, insistió Bruno. El eje de la protesta está puesto en las condiciones que obligan a trabajadores, familias y pequeños empresarios a endeudarse para sostener su vida cotidiana o la continuidad de sus actividades.

La movilización tendrá lugar este jueves 20 de agosto, a partir de las 14:00, con concentración en la zona de Paseo Colón e Independencia, para dirigirse hacia el Ministerio de Economía. La convocatoria plantea como consigna central el rechazo a la usura y busca instalar la idea de que el endeudamiento masivo no constituye únicamente un problema privado de cada familia.