El básquet de Estrella de Berisso atraviesa un presente de crecimiento y buenos resultados. El equipo de Primera División, dirigido por Walter Cordero, marcha entre los primeros puestos de la zona y acumula nueve victorias consecutivas, después de haber perdido solamente dos encuentros en la primera ronda.
En entrevista con Deportres Cordero destacó el trabajo que viene realizando la institución tanto en infraestructura como en lo deportivo; Estrella pasó de competir en la categoría Promocional a disputar la tercera división del básquet platense, mientras que la subcomisión continúa realizando mejoras en las instalaciones y sosteniendo la participación de todas las categorías. “En muy poquito tiempo se ha logrado crecer un montón”, remarcó el entrenador.
Uno de los aspectos que el técnico considera fundamentales es el sentido de pertenencia; la mayor parte del plantel está integrada por jugadores formados en el club, acompañados por algunos refuerzos que se incorporaron al proyecto. Para Cordero, trabajar con chicos que conocen la institución permite construir una identidad colectiva y generar protagonistas que anteriormente tenían roles secundarios dentro de la cancha.
La transformación también estuvo vinculada con la propuesta de juego. El entrenador explicó que busca un equipo dinámico, con circulación de pelota y muchos pases, y valoró la predisposición de sus jugadores para incorporar la idea. La rotación es otra de las características de Estrella: cuenta con un plantel de alrededor de 15 jugadores y Cordero procura que todos tengan participación. “El que esté dentro del campo tiene que dar el cien por ciento y cuando ese cien ya no está, tiene que entrar otro”, esbozó.
Las dos derrotas sufridas ante Unión y Capital Chica durante la primera ronda también fueron parte del aprendizaje. Esos partidos se perdieron principalmente «por errores propios» y permitieron trabajar aspectos que luego «se corrigieron durante los entrenamientos». Desde entonces, el equipo consiguió una seguidilla de nueve triunfos que lo posicionó en la pelea por los primeros lugares.
Para el entrenador, este presente representa además un desafío personal; después de una extensa carrera como jugador, en la que pasó por clubes como Gimnasia, Estudiantes, Villa San Carlos y Unión Vecinal, entre otros, asumió por primera vez la conducción de un equipo de Primera. Cordero aseguró que intenta trasladar a su nueva función todo lo aprendido de los diferentes técnicos que tuvo durante su trayectoria y continúa capacitándose para seguir creciendo.
El proyecto no se limita al equipo masculino, ya que Cordero también dirige el femenino y la categoría U23, dos espacios que atraviesan procesos de reconstrucción. El femenino busca recuperar el protagonismo que Estrella tuvo años atrás, mientras que el U23 comenzó recientemente a competir en una categoría superior. En ambos casos, el objetivo es consolidar los planteles y generar nuevos jugadores que puedan nutrir a las categorías superiores.
De cara al cierre de la temporada, no oculta el sueño del ascenso, aunque entiende que el proyecto institucional excede cualquier resultado inmediato. “Los entrenadores y los jugadores a veces pasamos”, sostuvo, y expresó su deseo de permanecer durante varios años en Estrella para dejar una huella. “Cuando pase, que digan: por acá pasó Walter y dejó esto. Con eso yo soy feliz”, resumió.