El crecimiento del endeudamiento de los hogares volvió a poner en el centro de la discusión la situación financiera de millones de argentinos; alrededor de 21 millones de personas tienen algún tipo de deuda y unas 6 millones se encuentran en situación de mora, es decir, con pagos atrasados.
Para analizar este escenario, Frecuencia Camalote conversó con Franco Liki, agente productor de la Comisión Nacional de Valores, quien explicó que el aumento de la deuda se produjo en un contexto de fuerte expansión del crédito. Según señaló, el stock de préstamos pasó de representar aproximadamente el 5% del PBI a casi el 12% entre mediados de 2024 y junio de 2026.
Liki vinculó el crecimiento de la mora con dos procesos simultáneos. Por un lado, bancos, fintech, billeteras virtuales y entidades crediticias están atravesando un período de reaprendizaje en materia de evaluación del riesgo crediticio. Por otro, los hogares enfrentan un escenario diferente al de los años de alta inflación: las deudas en pesos ya no se licúan con la misma intensidad.
El especialista también mencionó como un momento relevante el desarme de las LEFI durante 2025, que, según su análisis, generó un excedente de pesos y complicó el manejo de las tasas y del tipo de cambio. A partir de ese período, sostuvo, se produjo un fuerte incremento de la mora.
Sin embargo, el último informe disponible, correspondiente a junio de 2026, mostraría una reducción de la mora, particularmente vinculada con las estrategias de refinanciación implementadas por entidades privadas. De acuerdo con Liki, los bancos privados concentran alrededor de 1,6 millones de personas en mora, aproximadamente el 27% del total del sistema, y una parte de los recuperos corresponde actualmente a refinanciaciones.
La situación es especialmente compleja para quienes necesitan acceder a créditos rápidos porque no cuentan con ingresos registrados, garantías u otras condiciones que suelen exigir los bancos. En esos casos, las tasas de las casas de crédito pueden resultar considerablemente más elevadas. Liki mencionó tasas promedio superiores al 50% para este tipo de préstamos, frente a alternativas que pueden encontrarse en el sistema bancario y en el mercado de capitales.
Frente a este escenario, el especialista recomendó comparar alternativas antes de asumir una deuda y analizar cuidadosamente las condiciones de cada crédito. Como ejemplo, señaló que dentro del mercado de capitales existen instrumentos como las cauciones tomadoras, que pueden ofrecer tasas más competitivas, aunque requieren garantías y determinadas condiciones de acceso.
El problema del endeudamiento, de todos modos, excede la discusión sobre tasas. Además, plantea la necesidad de contar con mayores herramientas de educación financiera para que quienes necesitan recurrir al crédito puedan conocer el costo real de las distintas opciones, evaluar su capacidad de pago y evitar quedar atrapados en una cadena de refinanciaciones.
La clave, en definitiva, no pasa solamente por conseguir dinero cuando hace falta, sino por saber cuánto costará devolverlo y qué consecuencias puede tener asumir una deuda que el ingreso familiar no permite sostener.