El debate sobre el futuro del Gran La Plata volvió a instalarse a partir de una serie de proyectos que buscan repensar la infraestructura, el transporte y el desarrollo productivo de la región. Sergio Poggi planteó la necesidad de abandonar la mirada de corto plazo y comenzar a discutir políticas que puedan sostenerse durante las próximas décadas.
Uno de los ejes de la propuesta es recuperar el aeropuerto de La Plata, actualmente sin operaciones comerciales. Según explicó Poggi, la terminal cuenta con una pista incluso más extensa que la de Aeroparque y, con una inversión relativamente acotada, podría comenzar a utilizarse para el transporte de cargas. “La única capital provincial con un aeropuerto no operativo” es La Plata, donde primero podría desarrollarse el movimiento de cargas y, posteriormente, avanzar hacia un sistema de pasajeros.
La recuperación del aeropuerto también aparece vinculada al desarrollo productivo regional. La posibilidad de articularlo con el Puerto La Plata, el cinturón frutihortícola y las vías ferroviarias permitiría generar nuevas alternativas para el traslado de mercaderías. En ese sentido, destacó la importancia de incorporar tecnología y sistemas de riego que permitan aumentar el valor agregado de la producción local.
El planteo excede, además, los límites de la ciudad capital y propone pensar al Gran La Plata como una unidad territorial. “No somos en lo más mínimo conurbano”, afirmó el entrevistado, quien consideró que el cinturón frutihortícola y el Parque Pereyra son elementos que otorgan una identidad particular a La Plata, Berisso y Ensenada.
En materia de transporte, la propuesta contempla recuperar y ampliar el sistema ferroviario existente, incorporando trenes urbanos livianos y articulando las líneas provinciales y municipales de colectivos. También se plantea la posibilidad de desarrollar un sistema de subterráneos y un teleférico urbano que permita conectar distintos puntos de la ciudad. Estas alternativas podrían resultar más económicas que continuar ampliando las calles para absorber el crecimiento del tránsito.
El aeropuerto, en ese esquema, ocuparía un lugar estratégico; la idea es que pueda conectarse mediante tren, subte, colectivos y rutas con distintos sectores del Gran La Plata. “Si nosotros tenemos el aeropuerto en condiciones para pasajeros y tenemos muy buena comunicación con el centro de Buenos Aires, que es el tren”, sostuvo, incluso al imaginar un servicio ferroviario directo desde Constitución para quienes deban tomar vuelos desde La Plata.
Un proyecto de estas características requiere un acuerdo político que trascienda los períodos electorales. El sistema integral de transporte que propone podría demandar alrededor de 20 años para su implementación completa, por lo que debería convertirse en una política de Estado. “El problema que tenemos en la política por lo general es que todos ven a cuatro años, cuando se les termina el mandato”, cuestionó.
Finalmente, el dirigente vinculó esta mirada de largo plazo con la necesidad de fortalecer la educación y la formación de las próximas generaciones. “Tiene que haber un compromiso temporal”, afirmó, al considerar que la planificación de una ciudad futura debe convivir con la resolución de las necesidades actuales.