Desocupación e informalidad, las cifras que vuelven a poner el foco sobre el mercado laboral

desempleo-jovenes-1068x601

Los últimos datos oficiales sobre el mercado de trabajo volvieron a encender las luces de alerta en la región. Según el análisis realizado por el analista de economía, Martín Sotiru, la desocupación alcanzó el 8,7% durante el segundo trimestre de 2026, mientras que también aumentaron la informalidad y la subocupación.

Sotiru explicó que para analizar la evolución de estos indicadores resulta conveniente comparar períodos equivalentes, particularmente el segundo trimestre de 2026 con el mismo período de 2025. En ese sentido, la informalidad registró un incremento de un punto porcentual interanual, al pasar del 19% al 20%. “Cada punto son 300 mil personas”, precisó al dimensionar el impacto de la variación a nivel nacional.

El deterioro también aparece en otros indicadores vinculados al empleo; la desocupación aumentó 1,3 puntos porcentuales y, de acuerdo con el informe, se trata de un incremento estadísticamente significativo. A esto se suma el crecimiento de la subocupación, es decir, personas que trabajan menos horas de las que desean y buscan ampliar su jornada laboral. Para Sotiru, ambos fenómenos incrementan lo que las estadísticas denominan “presión sobre el mercado laboral”.

La situación presenta además diferencias entre los principales aglomerados urbanos, de hecho el Gran Rosario pasó a ubicarse entre los territorios con mayores niveles de desocupación, seguido por Gran Córdoba, mientras que el Gran La Plata también mantiene un registro elevado. En la región capital se acentúa el peso de quienes ya tienen algún empleo pero continúan buscando trabajar más horas.

Como ejemplo de la presión existente sobre el mercado laboral, mencionó el caso de una parrilla de Berazategui que ofreció 15 puestos de trabajo con una remuneración cercana a los 800 mil pesos y recibió alrededor de 2.000 postulantes. Para Sotiru, situaciones de este tipo permiten observar que la búsqueda de empleo está vinculada, en muchos casos, a la necesidad de sostener los gastos cotidianos.

El segundo eje del análisis estuvo puesto en la actividad industrial. Sotiru repasó los datos correspondientes a julio y señaló que la producción manufacturera registró una caída cercana al 5% respecto de junio; la comparación interanual también mostró una disminución cercana al 5%, de acuerdo con los datos oficiales analizados durante la entrevista.

Un aspecto especialmente relevante es que durante julio la caída alcanzó a distintos sectores de la actividad industrial; entre ellos está la minería y al refinamiento de petróleo, actividades que habían mostrado comportamientos diferentes en períodos anteriores. “Puede ser un mes particular, hay que siempre ir viendo toda la película”, aclaró Sotiru, aunque sostuvo que el dato constituye una señal que merece seguimiento.