Deportivo La Plata consiguió uno de los grandes objetivos que se había planteado para la temporada; después de 38 años, volvió a la máxima categoría del básquet platense. El ascenso llegó tras una campaña destacada, en la que además el equipo se quedó con la Copa Causa, y ahora, con cuatro fechas por disputar, mantiene la pelea por el campeonato.
Santiago, Nahuel y Tomás, integrantes del plantel, compartieron en diálogo con Deportres las sensaciones después del logro y remarcaron que el ascenso representa un alivio tras meses de trabajo y presión, pero no significa bajar la intensidad. “El principal objetivo del club era el ascenso a la máxima categoría y ahora estamos pensando en el campeonato”, explicaron.
El equipo tuvo que atravesar distintos momentos durante la competencia. La derrota ante CEyE postergó la posibilidad de concretar el ascenso, que finalmente llegó en la fecha siguiente. “Primero es un alivio, más que nada porque veníamos con muchos ‘queda una fecha para ascender’. Ahora podemos relajarnos un poco con el estrés del ascenso, pero no con el campeonato”, señalaron.
Uno de los aspectos que los protagonistas destacaron como clave fue el fuerte sentido de pertenencia, ya que gran parte del plantel y del cuerpo técnico se formó dentro de la institución. “Los jugadores juegan como si fuesen hinchas”, resumieron, al remarcar que se trata de una identidad construida durante años. A eso se sumó el trabajo sostenido desde enero bajo la conducción de Franky, también formado en el club.
La campaña también estuvo marcada por la regularidad. Deportivo La Plata perdió apenas dos partidos en el torneo y se mantiene invicto como local, una condición que los propios jugadores consideran determinante. “Nos caracteriza sobre todo el ritmo, la intensidad en cancha”, manifestaron. La defensa, la velocidad para correr la cancha y la capacidad para sostener la intensidad aparecen como algunas de las principales herramientas del equipo.
Con el ascenso asegurado, el desafío inmediato es sostener la concentración durante las cuatro fechas restantes. El calendario incluye tres partidos consecutivos como visitante y enfrentamientos ante equipos que todavía tienen objetivos por cumplir. “Es importante mantener el foco e ir partido a partido”, plantearon, mientras siguen de cerca también los resultados de Mayo, otro de los equipos que pelea por el campeonato.
El crecimiento deportivo es acompañado por un proyecto institucional que busca trascender la temporada. Los integrantes del cuerpo técnico señalaron que la llegada a la máxima categoría puede favorecer mejoras en infraestructura, además de fortalecer las categorías formativas. “Siempre tenés un horizonte infinito al cual ir”, afirmaron, con la mirada puesta también en el desafío que representará competir desde 2027 ante los equipos más fuertes de la categoría.
Después de varios años en los que Deportivo La Plata quedó cerca del ascenso y disputó distintos repechajes sin poder concretarlo, el objetivo finalmente se hizo realidad. Ahora, el equipo quiere cerrar el año de la misma manera en que lo construyó: con identidad, intensidad y la convicción de que todavía queda un último desafío por delante.