En su habitual columna en Frecuencia Camalote, Gastón Garriga hizo foco en la situación de Brasil, la influencia de Donald Trump en la política latinoamericana y las dificultades que atraviesan los distintos espacios de la oposición de cara a los próximos procesos electorales.
Uno de los temas centrales fue el pedido de informes presentado por tres senadoras demócratas de Estados Unidos para conocer qué acciones llevó adelante la administración de Donald Trump en las elecciones de Brasil, qué está haciendo de cara a los próximos comicios de ese país y cuál fue su intervención durante las elecciones argentinas de 2025. Para Garriga, el planteo le otorga un carácter institucional a una discusión que hasta ahora aparecía principalmente como una denuncia política.
Por otro lado, se refirió a la interna del peronismo bonaerense y destacó como una señal de distensión el encuentro que compartieron el gobernador Axel Kicillof y la intendenta de Moreno, Mariel Fernández. Ambos reivindicaron a Cristina Fernández de Kirchner y reclamaron su libertad. Sin embargo, Garriga recordó que gestos similares ya se habían producido anteriormente sin que se tradujeran en una resolución de las diferencias internas.
En paralelo, se refirió a las dificultades de la derecha para alcanzar acuerdos en la Ciudad de Buenos Aires y el enfrentamiento entre Mauricio y Jorge Macri. El espacio atraviesa dificultades para encontrar un candidato capaz de competir con el oficialismo nacional, mientras que el peronismo todavía mantiene una dinámica de atomización que, a su entender, debería comenzar a superar.
En relación con las elecciones de 2027, Garriga consideró que una eventual coalición opositora debería construirse alrededor de un programa concreto y no únicamente sobre acuerdos electorales. Propuso concentrar la discusión en tres grandes problemas: la morosidad, la vivienda y el trabajo. “Hay que construir una coalición muy amplia, pero que esa coalición tiene que ser programática”, determinó.