El secretario general de ATE de la seccional Magdalena-Punta Indio, Dabel Roblin, denunció el deterioro de la obra social de las Fuerzas Armadas y advirtió sobre una nueva ola de despidos de trabajadores estatales. En diálogo con Aire de Ribera, sostuvo que la situación afecta especialmente a los trabajadores civiles de las Fuerzas Armadas y a sus familias, en un contexto de ajuste impulsado por el Gobierno nacional.
Roblin explicó que la obra social, que inicialmente funcionaba bajo la denominación IOSFA y cuya nueva estructura corresponde a OSFA, atravesó distintas etapas de gestión hasta alcanzar una situación superavitaria durante la administración anterior. La entidad había logrado recuperarse del déficit heredado de la gestión de Cambiemos, incluso después de afrontar las dificultades económicas derivadas de la pandemia. Sin embargo, indicó que, desde la llegada de Javier Milei al Gobierno, el sistema haya sufrido un progresivo deterioro. “Cuando se fue Darío Díaz Pérez, la dejó con superávit, debidamente justificado y notificado”, afirmó.
El dirigente sindical describió las dificultades que atraviesan los afiliados de la región de Verónica, Magdalena y Punta Indio para acceder a prestaciones médicas, y aseguró que, desde hace aproximadamente dos años, los trabajadores «pagan mensualmente sus aportes, pero encuentran serias restricciones para utilizar los servicios de la obra social». También indicó que dejaron de funcionar los descuentos en medicamentos y que, hasta hace poco, no podían realizarse análisis clínicos. Ante la falta de cobertura efectiva, muchos afiliados deben afrontar consultas particulares y trasladarse a La Plata o incluso a la Ciudad de Buenos Aires para recibir atención.
Uno de los puntos más preocupantes es el impacto laboral de la reestructuración; el dirigente advirtió que el Gobierno prevé alrededor de 1.400 despidos en distintas dependencias del país, incluidos centros de salud, farmacias, delegaciones y establecimientos vinculados al turismo y la recreación. En la región de Punta Indio ya comenzaron a llegar notificaciones y que los recortes también alcanzarían a oficinas de La Plata y otros puntos de la provincia de Buenos Aires.
A ello se suma la decisión de cerrar hoteles, centros recreativos y otras instalaciones que formaban parte de las prestaciones para los afiliados. La reducción de la estructura no sólo perjudica a los trabajadores que perderán sus empleos, sino también a quienes dependen de esos servicios para acceder a la atención sanitaria y a espacios de recreación. En ese sentido, advirtió que los cambios podrían favorecer la transferencia de prestaciones a empresas privadas, una posibilidad que, según indicó, genera preocupación entre los sindicatos.
A la par denunció la situación de las familias afectadas por los despidos y mencionó el caso de un matrimonio con un hijo con discapacidad que trabaja en un establecimiento de Mar del Plata y que quedaría sin empleo y sin cobertura médica. “No solamente están haciendo pelota todo lo que es la salud; le hacen pelota la salud a los 1.400 compañeros y compañeras que van a despedir”, retrató.
Por último, el titular de ATE Magdalena-Punta Indio opinó sobre el rumbo de las políticas nacionales y aseguró que los trabajadores estatales atraviesan uno de los momentos más difíciles de su historia laboral. Mientras crece la incertidumbre por el futuro de la obra social y la continuidad de los puestos de trabajo, el sindicato mantiene el seguimiento de las notificaciones y reclama respuestas frente al deterioro de las prestaciones y el avance de los despidos.