Abril arrancó con una creciente acumulación de conflictos políticos; escenario que no escapa al análisis de Gastón Garriga para trazar un diagnóstico contundente sobre la situación del gobierno nacional. “Está muy nervioso, y eso es consecuencia directa de que la está chocando por todos lados”, afirmó.
La frase es el resumen de una semana atravesada por el escándalo en torno a los créditos otorgados por el Banco Nación a funcionarios y dirigentes, denuncias de irregularidades y un clima económico que vuelve a tensionarse con expectativas inflacionarias por encima del 3% para marzo. “Ninguna consultora privada da menos de 3,2 o 3,3. Algunas hablan de 3,5. Entonces, ¿qué le queda al gobierno para mostrar?”, planteó.
Uno de los ejes más sensibles gira en torno a los préstamos hipotecarios otorgados a funcionarios que, según Garriga, no cumplirían con los requisitos básicos establecidos por la propia entidad bancaria, porque “el estatuto es claro: para acceder a un crédito tenés que tener estabilidad laboral. Un diputado no la tiene. No le deberían haber prestado nada”.
Pero además del acceso, el problema radica en los montos. “Por cada 100 millones, la cuota ronda el millón y medio. Hay casos de créditos de 300 millones, lo que implica cuotas de más de 4 millones mensuales. Para eso tendrías que ganar al menos 12 millones, cuando un diputado cobra la mitad. No cierra por ningún lado”, remarcó, calificando la situación como “un mamarracho”.
Para el analista, este tipo de episodios no son aislados, sino que responden a una lógica más profunda dentro del oficialismo. “Se hablaba de la casta como un sistema de privilegios, pero esto es peor. Es una dinámica de rapiña, una voracidad sin límites”, sostuvo.
El panorama se completa con un deterioro del clima político general: “Cada vez les cuesta más a los funcionarios mostrarse juntos, sostener una imagen de cohesión. Y mientras tanto, los escándalos se acumulan”.
En contraste, destacó la rearticulación de algunos sectores del peronismo, que volvieron a mostrarse en una foto conjunta durante la vigilia por Malvinas, ya que “ahí también se construye política, en los vínculos, en el cara a cara. No es un dato menor en este contexto”.
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