En el marco del Día Internacional del Trabajador, la fecha vuelve a poner en primer plano la memoria del movimiento obrero y, al mismo tiempo, abre una lectura sobre la coyuntura actual en distintos sectores. Lejos de una conmemoración meramente simbólica, el 1° de mayo se expresa como una jornada atravesada por definiciones, balances y posicionamientos.
Desde el ámbito de la salud, María Suárez definió la jornada como “una fecha muy emotiva para quienes somos parte del movimiento obrero”. En su mensaje, resaltó el recorrido colectivo: “Quiero saludar y abrazar con orgullo la lucha histórica y la dignidad de cada trabajador y trabajadora, a nuestros jubilados y jubiladas que construyen nuestro país”.
A su vez, formuló una convocatoria clara: “Levantemos las banderas de la unidad para defender hoy más que nunca nuestros derechos, que fueron consagrados y que con cada acción este gobierno quiere arrebatar”. “Es un día de reflexión; reafirmemos con más fuerza nuestro compromiso con el pueblo trabajador, fortaleciendo y aportando a la defensa de nuestros derechos todos los días”, agregó.
Por su parte, Fernando Andino, trabajador de la educación, ubicó la fecha dentro de un escenario complejo. “Este día condensa toda una serie de luchas históricas en el sector que hoy están en tensión por las políticas neoliberales del Gobierno nacional”, afirmó.
En relación al plano normativo, señaló que “esto se da en el marco de una nueva ley laboral que precariza aún más a los trabajadores y las trabajadoras”. Frente a ese panorama, consideró que tenemos que estar atentos y seguir luchando por ampliar derechos, en principio en la provincia de Buenos Aires.
Al referirse a la situación provincial, detalló: “La Provincia está desfinanciada por lo que le debe la Nación, lo que vuelve cada vez más complejo sostener las condiciones laborales”. Aun así, remarcó herramientas vigentes como las paritarias abiertas durante todo el año «para que los trabajadores de la educación no pierdan poder adquisitivo”.
Si bien en un momento complejo para la educación desde sus diversas aristas, aseguró que van a continuar con la misma idea de ampliar derechos, porque es «una bandera histórica del sector y a nivel nacional de CTERA».
Desde comercio, Claudia aportó una mirada centrada en el presente inmediato: “El 1º de mayo es un día de lucha, no sólo en Argentina sino a nivel internacional. Hoy estamos en la plaza para no ceder a este apriete, recorte y cercenamiento de derechos que parecían instalados y hoy se están perdiendo”. En esa línea, subrayó: “Es un día de lucha para que no se pierdan puestos de trabajo, porque los trabajadores queremos trabajar”.
En esa misma línea, dejó una reflexión con foco social: “Esta fecha nos recuerda que no debemos bajar los brazos, porque todo puede cambiar. No se trata de revancha ni de locura, sino de que se cumplan nuestros derechos y que trabajar y cobrar un sueldo sea digno, no esta situación en la que no alcanza y las familias se desintegran porque los adultos deben pasar todo el día fuera de sus hogares para sostenerlas”.
Las distintas voces coinciden en un punto central; el 1° de mayo conserva su carácter de jornada de memoria y reivindicación, aunque también se proyecta como un espacio desde el cual los trabajadores analizan el presente y plantean sus demandas.