Vecinos de la zona de 10 y 143 volvieron a reclamar por el estado de las zanjas, las pérdidas de agua y los problemas que se agravan cada vez que llueve. Si bien llevan más de tres años esperando una solución definitiva los reclamos realizados ante las autoridades «no tuvieron respuesta».
Una de las frentistas explicó que el barrio sufre anegamientos frecuentes debido a pérdidas en la red de agua y a la falta de mantenimiento de las zanjas: “Arreglan y se van, pero el problema sigue. Hace años que hay caños rotos y el agua se desperdicia constantemente”.
También señalaron que el agua estancada genera preocupación por posibles problemas sanitarios y temen que pueda afectar la calidad del suministro domiciliario. “Nos preocupa estar consumiendo agua contaminada. Por eso muchos terminamos comprando agua para tomar”, expresó la mujer.
Además, remarcaron que la acumulación de residuos agrava la situación. A pesar de que el servicio de recolección «funciona con regularidad», comentaron que algunos vecinos arrojan basura en espacios públicos, lo que termina obstruyendo los desagües.
Otro de los reclamos apunta a la falta de mantenimiento de calles y veredas, además de la presencia de vehículos de gran porte estacionados sobre la vía pública, situación que dificulta la circulación y el escurrimiento del agua.
Los frentistas aseguraron haber realizado numerosos reclamos ante el Municipio, aunque sostienen que hasta el momento no obtuvieron una solución de fondo. “Solo pedimos que reparen las cañerías y limpien las zanjas para que el agua pueda correr”, concluyeron.
