Garriga: “Después de verlo a Milei ayer en el Council of the Americas entendemos por qué se lo tuvo diez días guardado”

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En su columna de política, Gastón Garriga analizó las dificultades que atraviesa el gobierno de Javier Milei, a partir de las últimas intervenciones públicas, y las consecuencias que pueden tener sus declaraciones tanto en el plano interno como en las relaciones internacionales.

La exposición pública de Milei genera preocupación incluso dentro del propio oficialismo. La decisión fue mantenerlo durante varios días con una agenda pública limitada, con otras situaciones atravesadas por funcionarios del Gobierno. “Después de verlo a Milei ayer en el Council of the Americas entendemos por qué se lo tuvo diez días guardado”, visibilizó.

Para el analista, las recientes declaraciones presidenciales también pueden generar consecuencias en la relación de Argentina con otros países. Entre ellas, mencionó el riesgo de que se demore el acuerdo entre el Mercosur y la Unión Europea. Representantes diplomáticos europeos estarían siguiendo con atención el conflicto entre Milei y el presidente brasileño Luiz Inácio Lula da Silva y las próximas elecciones en distintos países de la región.

Más allá de la coyuntura, Garriga propuso una lectura de fondo sobre las razones que llevaron a Milei a la Presidencia. Su hipótesis parte de una transformación en las formas en que la sociedad construye sus identificaciones políticas. “Hemos pasado de una lógica de la representación a una lógica de la identificación”, explicó.

Según desarrolló, durante buena parte del siglo XX predominó una lógica basada en la representación. Los ciudadanos buscaban dirigentes que defendieran intereses colectivos y se sintieran representados por determinadas tradiciones políticas. En el siglo XXI, en cambio, las redes sociales modificaron esa relación y favorecieron una identificación mucho más personal y emocional.

“Yo no busco al mejor de los nuestros, busco a uno que se parezca a mí”, sintetizó. Para ejemplificarlo, dijo que la identificación puede construirse a partir de elementos cotidianos, como el modo de hablar, los consumos, los vehículos, las mascotas o incluso el enojo compartido frente a determinadas situaciones.

Este fenómeno constituye uno de los grandes desafíos para la política y la comunicación. El problema no consiste simplemente en rechazar las nuevas formas de comunicación ni en suponer que un gobierno que funciona mal necesariamente perderá una elección. “Hay que pensar cómo jugar esas cartas, cómo meterse en ese mundo sin ser ese mundo”, planteó.

Finalmente, analizó el cambio de actitud del oficialismo respecto de las PASO. Según observó, el Gobierno pasó de mostrarse apurado por eliminarlas a mostrar menos urgencia en avanzar con esa decisión. Para Garriga, no se trata de que haya desaparecido la prioridad, sino de que el oficialismo podría estar evitando exponerse a una nueva derrota legislativa. “Han tenido un baño de realidad en las últimas semanas”, concluyó.