Más de 20 años, 100 goles y una historia que todavía no termina

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Federico Reichenbach llegó a Everton en 2005, casi de casualidad y con pocas expectativas. Más de dos décadas después, se convirtió en uno de los referentes de una institución que atravesó una profunda transformación, disputó torneos nacionales y hoy compite en el Promocional Amateur. A los 100 goles y con la idea del retiro cada vez más cerca, el histórico jugador repasó su recorrido y el crecimiento del club.

Reichenbach había hecho inferiores en Gimnasia y, cuando quedó libre, recibió el llamado de Gonzalo Uranga, por entonces vicepresidente de Everton. También conocía la Liga Amateur Platense por su paso por Verónica y finalmente eligió sumarse al conjunto de Barrio Aeropuerto. “Llegué en 2005 sin muchas expectativas y hoy ha pasado un tiempito y sigo ahí”, contó entre risas al aire de la 96.3.

Durante estos años fue protagonista de una de las etapas más importantes de Everton. Recordó especialmente los diez años consecutivos de participación en torneos federales, el ascenso al Federal y las distintas experiencias en Copa Argentina. “Fue una etapa hermosa, maravillosa. Se disfrutó muchísimo”, aseguró. Entre los recuerdos más importantes ubicó el ascenso al Federal en 2013, después de superar a Tres Algarrobos por penales, y aquella final frente a Camioneros disputada ante un marco multitudinario.

El crecimiento deportivo estuvo acompañado por una transformación institucional que Reichenbach pudo observar desde adentro. Cuando llegó, Everton inauguraba su predio, que contaba apenas con la cancha principal y un pequeño espacio de entrenamiento. Hoy dispone de múltiples canchas, gimnasio, vestuarios, tribuna, cancha de hockey y otros espacios deportivos. “El crecimiento del club en estos 20 años ha sido impresionante”, destacó.

Para el jugador, una de las claves de ese proceso fue la articulación entre dirigentes, cuerpos técnicos y futbolistas. “Vas a cualquier club y es exitoso siempre y cuando esas tres patas funcionen y estén articuladas”, explicó. En ese recorrido destacó especialmente la figura de Gustavo Bianco, a quien definió como “la persona más influyente de la historia del club” por su rol como jugador, entrenador y referente institucional.

Reichenbach también habló de los años recientes, cuando Everton tuvo que afrontar una situación deportiva complicada en la Liga mientras concentraba buena parte de sus esfuerzos en su participación en el Promocional Amateur. Para el histórico jugador, ambas realidades deben analizarse en conjunto: “No se puede abarcar todo, menos un club de liga que tiene un grupo dirigencial pequeño”. Aun así, destacó el crecimiento de la Liga y el nivel competitivo que alcanzaron varios de sus equipos.

En ese contexto, este 2026 podría marcar el cierre de su extensa carrera en Primera. Después de una fractura y de distintas dificultades para sostener la actividad durante los últimos años, Reichenbach logró regresar y, además, alcanzó una cifra especial, llegó a los 100 goles. “Me había quedado en 99. Ese era uno de los motivos también para volver”, confesó. Ahora continúa jugando junto a su amigo y excompañero, el “Mono” Ferretti, en el Senior de AFA, donde Everton viene de consagrarse campeón.

El retiro de Primera, si finalmente se concreta, no significará un alejamiento del club. Reichenbach es profesor de Educación Física, tiene formación como entrenador y reconoce que le gustaría dirigir algún día a Everton. “En algún momento llegará. Me gustaría ser entrenador del club”, admitió. Mientras tanto, su historia continúa entre goles, amistades y una camiseta que viste desde hace más de 20 años.