El ingreso promedio ronda los $700 mil y vuelve a poner el foco en la desigualdad

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La distribución del ingreso volvió a poner en discusión el nivel de los salarios y la brecha entre trabajadores registrados y no registrados. El dato surge del informe del INDEC correspondiente al segundo trimestre de 2026, que muestra una relativa estabilidad del coeficiente de Gini, fue de 0,428, frente a 0,424 en el mismo período del año pasado.

El economista Martín Sotiru analizó los números en diálogo con Aire de Ribera y puso el foco en otro indicador, el ingreso promedio de las personas que perciben algún tipo de ingreso. Ese promedio se ubica alrededor de los $700.000 mensuales, aunque se trata de un ingreso individual y no familiar.

La diferencia aparece con mayor claridad al observar la situación laboral; de acuerdo con el análisis de Sotiru, entre quienes tienen ingresos provenientes de un trabajo registrado el promedio se ubica en torno a $1,4 millones, mientras que entre quienes no cuentan con descuento jubilatorio el ingreso promedio ronda los $700.000. Para el conjunto de personas que trabajan, el promedio se ubica cerca de $1 millón.

“En Argentina sigue siendo un país donde tener un trabajo asalariado te posiciona en un nivel de ingreso bastante por encima del resto de los trabajadores que no están en esa condición”, señaló.

La discusión también se vincula con los niveles de pobreza. El último informe oficial del INDEC ubicó en 32,3% la proporción de personas por debajo de la línea de pobreza durante el primer semestre de 2026, mientras que el 7,5% se encontraba por debajo de la línea de indigencia.

En paralelo, Sotiru repasó los datos de consumo. La Encuesta de Supermercados del INDEC registró en julio una caída del 2,1% interanual en las ventas a precios constantes, mientras que el acumulado de enero a julio mostró una baja del 2,7%. En la comparación mensual, la serie desestacionalizada retrocedió 0,7%.

También mencionó el comportamiento de los salarios. En julio, el índice de salarios aumentó 2,8% mensual y 36,2% interanual, mientras que acumuló una suba de 21,8% frente a diciembre de 2025. Sin embargo, el dato debe leerse junto con la pérdida acumulada de poder adquisitivo de períodos anteriores, una mejora mensual por encima de la inflación no necesariamente compensa el deterioro previo.

Así, el panorama que dejó el análisis combina una distribución del ingreso relativamente estable con una marcada diferencia entre los ingresos de trabajadores registrados y no registrados, mientras el consumo continúa mostrando retrocesos. Para Sotiru, los próximos datos de actividad y consumo serán determinantes para establecer si agosto significó finalmente un cambio de tendencia.