Violencia digital: vacíos legales y la necesidad de proteger a los adolescentes

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El caso de estudiantes que utilizaron inteligencia artificial para generar y comercializar imágenes falsas de compañeras desnudas en el colegio Modelo de Lomas de Zamora reabrió el debate sobre la violencia digital entre adolescentes. En su columna en Frecuencia Camalote, Gabriela Edith Lorenzo abordó las respuestas legislativas y judiciales frente a estas prácticas y los desafíos que plantea la difusión de contenidos íntimos sin consentimiento.

Uno de los ejes centrales es la Ley Ema, un proyecto aprobado en el Senado bonaerense que debe continuar su tratamiento en la Cámara de Diputados. La iniciativa apunta a la prevención y el abordaje de la violencia digital en el ámbito educativo, mediante herramientas de intervención para las escuelas y las familias. En paralelo, la Ley de Educación Emocional busca promover desde edades tempranas la empatía, el respeto y la autorregulación emocional.

La diputada nacional Mónica Macha advirtió sobre la necesidad de establecer sanciones para los responsables, pero señaló que la exclusión escolar, por sí sola, no transforma las conductas. También destacó la importancia de acompañar psicológicamente a las víctimas y de trabajar con los adolescentes que ejercen estas violencias. Por su parte, la senadora bonaerense Laura Clark subrayó la importancia de regular las plataformas y fortalecer la ciudadanía digital, con participación de las familias, las escuelas y los propios jóvenes.

Lorenzo también recuperó las reflexiones de Mayra Mendoza sobre la relación entre los discursos de odio y la naturalización de las agresiones en los entornos digitales. La discusión «no puede limitarse a hechos aislados, sino que debe contemplar las formas de violencia que se reproducen socialmente y que encuentran nuevas vías de expresión a través de la tecnología».

Otro punto central es el alcance de las herramientas judiciales vigentes. La Ley Olimpia incorporó la violencia digital al marco de protección frente a la violencia de género, pero persisten interrogantes sobre la respuesta penal específica ante la creación y difusión de imágenes falsas mediante inteligencia artificial. El caso de Lomas de Zamora expone así las dificultades para abordar estas conductas y garantizar la protección de las víctimas.

La exsenadora Malena Galmarini aportó una reflexión sobre el papel de los adultos en el cuidado de niños, niñas y adolescentes. Comparó el espacio digital con una calle que antes podía ser observada por familiares y vecinos, pero que hoy muchas veces queda fuera de la mirada adulta. La ausencia de supervisión y acompañamiento puede dejar a los jóvenes expuestos a situaciones de violencia, tanto como víctimas como en el rol de agresores.

El debate, concluyó Lorenzo, interpela a toda la sociedad; además de actualizar las leyes y fortalecer las respuestas institucionales, resulta indispensable escuchar a los adolescentes, acompañarlos y asumir la responsabilidad adulta en los entornos digitales. La prevención, la educación y la construcción de vínculos basados en el respeto aparecen como herramientas fundamentales para evitar que estas violencias se repitan.